Lecturas, Artículos,Videos y Presentaciones de mis diversos cursos de: ANTROPOLOGÍA GENERAL, ANTROPOLOGÍA DE LA ALIMENTACIÓN, ANTROPOLOGÍA AMBIENTAL, INSTITUCIONES Y DESARROLLO, METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN, PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN. INVESTIGACIÓN APLICADA. Documentos, material de soporte, Temas para la realización del trabajo escrito y conformación de los Equipos de Trabajo en cada una de las asignaturas. Presentaciones, videos y trabajos diversos. Bibliiografía, Documentos..
Artículos y documentos sobre Antropología y materias afines. Metodología de la investigación.
HOMBRE Y CIENCIA
Análisis de diversos aspectos sociales, culturales y económicos bajo el enfoque antropológico.
Aporte de la Antropología al proceso administrativo y al desarrollo gerencial.
Metodología de la investigación
Aporte de la Antropología al proceso administrativo y al desarrollo gerencial.
Metodología de la investigación
Proyecto de Investigación: pasos y procesos para la elaboración de un Proyecto de Investigación.
Desarrollo evolutivo del hombre
Desarrollo del proceso evolutivo del Hombre
miércoles, 28 de abril de 2010
sábado, 24 de abril de 2010
Chicken-a-la-Carte
LA PELICULA CORTA MÁS IMPACTANTE DEL FESTIVAL DE CINE... CONMOVEDOR HASTA LAS LAGRIMAS
¡¡Impresionante!!
Esta pelicula fue la ganadora en un festival de cine en Alemania...dura solo 6 minutos, ¡¡no duden en verla hasta el final!!.
http://www.cultureunplugged.com/play/1081/Chicken-a-la-Carte
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jueves, 22 de abril de 2010
Cambio de bombilla, cambio de actitud
Artículo de opinión publicado en el periódico EL MUNDO de la ciudad de Medellín, el 22 de abril de 2010.
Tono continuo
Cambio de bombilla, cambio de actitud
Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
Tono continuo
Cambio de bombilla, cambio de actitud
Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
En tan sólo cinco años, la producción de lámparas compactas fluorescentes (LCF) en China se ha triplicado y, en los EEUU la venta de estos adminículos ha crecido en los últimos cuatro años en un 343% y en Europa un 177%. Actualmente las naciones que mayor uso están haciendo de las LCF son Japón y Alemania (80% y 50% respectivamente). Estos son datos publicados por la Worldwacht Institute en un reciente estudio realizado sobre el uso de este tipo de lámparas.
Cambiar de actitud le ha permitido a países como Australia convertirse en el primer estado en prohibir la venta de bombillas incandescentes y, para fortuna del medio ambiente, más de 40 países ya tienen entre sus planes la prohibición de su consumo.
Una LFC es mucho más eficiente que una tradicional pues la primera usa un 75% menos de energía prolongando su vida útil diez veces más, lo que permite durar entre 6.000 y 90.000 horas continuas según la marca y la potencia, mientras que una lámpara incandescente tan sólo llega a durar unas mil horas continuas.
Un buen ejemplo de lo conveniente del cambio de bombillas tradicionales por las LFC se manifiesta en la cantidad de CO2 emitido a la atmósfera. Cálculos realizados por expertos han demostrado que si se sustituyeran todas las bombillas tradicionales sólo en EE.UU, se dejarían de emitir 158 millones de toneladas de este gas, lo que equivaldría a retirar 30 millones de autos de las carreteras, pues cada bombilla que se sustituye supone la no emisión de 20 Kg CO2/año.
En Colombia la entrada en vigencia del Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público en Colombia (Retilap) señala que para el año venidero el cambio de las bombillas tradicionales por las LFC será de carácter obligatorio, lo que significa que los consumidores deberán seleccionar de manera acertada las lámparas a utilizar.
El mercado dispone en la actualidad de una gran variedad de modelos con características y precios muy diversos. Las formas, potencias, tipos, niveles de calidad, etc. tienen una importancia determinante en el precio final. La luminosidad es un elemento básico y en el caso de las LFC, los fabricantes destacan los vatios (W) de potencia en comparación con una lámpara incandescente. En otras palabras, una LFC de 11-12 W ofrece una luz equivalente a una convencional de 60 W.
La luminosidad es un elemento básico que se debe indicar en el envase de la bombilla. En el caso de las LFC, los fabricantes destacan los vatios (W) de potencia en comparación con una lámpara incandescente. Una LFC de 11-12 W daría una luz equivalente a una convencional de 60 W, pero se recomienda que para sustituir esta última, sería conveniente elegir una de 15 W.
En cuanto a los modelos de LFC, estos han evolucionado y mejorado en los últimos años. Al principio solo daban una luz similar a las fluorescentes (blanco azulado), que no resultaba apropiada si se buscaba ambientes más cálidos.
Pero ahora también hay unidades con una luz más amarilla, e incluso de otros colores. Además, se fabrican diversos modelos que se ajustan a distintos tipos de necesidades: Con bulbo: simulan la apariencia de las bombillas incandescentes convencionales, así que son una buena opción si se quiere conservar la misma estética; espiral: fueron de las primeras en salir al mercado y, por ello, son más frecuentes en distintos espacios; globo: una buena elección para ambientes de interior; lineal: su forma alargada es más adecuada para cocinas o lugares como garajes o patios y reflectora: dirigen el haz luminoso, de manera que son idóneas para lámparas verticales y cuando se busca un tipo de iluminación incidental o hacia el techo.
¿Será que nos animamos a cambiar de bombilla y de actitud?
Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
lunes, 19 de abril de 2010
ANTROPOLOGÍA Y GERENCIA
Al hacer mención de la administración moderna, uno de los aspectos en los cuales pensamos en forma inmediata, es el de la gran diversidad de comportamientos estructurales que ella presenta, y que por lógica consecuencia lo hacemos extensivo al proceso de la administración. Así, entendemos la organización empresarial, como un sistema o estructura, en el cual todos y cada uno de los elementos que la conforman presentan una verdadera relación biunívoca, en la cual se establece a la vez; dependencia e incidencia, respondiendo en términos generales a las leyes estructurales que rigen un sistema, como son: La totalidad, las transformaciones y la retroalimentación o "feedback"; presentándose obviamente el fenómeno, de que cualquier modificación que ocurra en alguno de los elementos o subestructuras del sistema o estructura, incidirá necesariamente en todos los demás subsistemas o elementos.
Comúnmente nos referimos al proceso administrativo como aquel que involucra etapas tan importantes como la planeación, la organización, la ejecución o dirección y el control o evaluación, las cuales deben ser consideradas también en forma sistémica, para que se logre realmente una verdadera integración en todo el proceso.
Es común encontrar en los diversos tratadistas sobre administración, cierta concordancia cuando hacen referencia a los tres recursos considerados fundamentales en el quehacer administrativo, nos referimos a los recursos: económico, tecnológico y humano. Y es precisamente sobre este último punto en particular, que considero vale la pena hacer énfasis en aras de una mayor claridad.
La experiencia nos ha demostrado que no podemos considerar al hombre como un simple recurso más en el complejo proceso administrativo, por el contrario, él constituye parte fundamental del mismo, ya que es un elemento vital, sin el cual dicho proceso no se podría dar, dado que la administración efectiva, eficiente y eficaz, solo se obtiene cuando logramos con las personas alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto, y de esta manera obtener bienes y servicios, en cantidad, calidad, con plusvalía, al menor costo posible y satisfaciendo las necesidades del cliente. De ahí que enfaticemos, que el hombre (Homo sapiens-sapiens) es la razón de ser de la administración y su ingrediente fundamental y por lo tanto adquiera una gran importancia el conocimiento que de él podamos tener cuando va a iniciar su actividad laboral en una organización.
Esta apreciación de considerar el alto valor que el elemento humano tiene en la administración, ha sido lo que en los últimos años le hemos querido imprimir a todas nuestras diversas actividades laborales y docentes, con el único fín de relievar la importancia del Homo sapiens sapiens epicentro como ya se indicó del proceso administrativo.
De otro lado es importante considerar como en la administración también es susceptible la aplicación del método científico y de una serie de metodologías y técnicas proporcionadas por las ciencias sociales y humanas; así como, de recursos cuantitativos y anlíticos de tanta valía como los que nos proporciona la estadística, para hacer mas confiable y racional el desempeño del administrador en los diversos procesos que a su interior se dan.
Igualmente considero de sumo valor por la trascendencia que hoy tiene, dada la época que vivimos, todo lo relacionado con el entorno familiar, social y económico. Lo cual nos permite de manera contextual y objetiva conocer el ámbito sociocultural en el cual se desarrolla y al cual se ha expuesto el trabajador en su proceso de endoculturación y socialización. Dicha importancia radica en la cultura de la organización y en la subcultura del trabajador, porque como bien sabemos, cada organización tiene su propia escala de valores, su sistema de normas, patrones, y principios que la caracterizan, configurando así su propia cultura, en la mayoría de los casos bien discímil a la cultura arraigada en el medio en el cual le ha tocado socializarse al trabajador. De ahí que el escrutinio de la escala de valores de una persona nos permita deducir sus orígenes, su extracción socio-cultural y su capacidad para respetar las normas morales que se le han inculcado desde los primeros años de su vida, fundamentadas en el ejemplo, influencias y costumbres del hogar.
J. Eduardo Murillo B.
sábado, 17 de abril de 2010
sábado, 20 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
¿Y LAS HUMANIDADES?
Por considerar de importancia me permito publicar el presente artículo de Carlos Alberto Gómez Fajardo, pues nos estimula a meditar sobre el papel que la humanidades cumplen en las preparación de nuestros profesionales colombianos.
¿Y las humanidades?
Autor: Carlos Alberto Gómez Fajardo¿Y las humanidades?
Algunos datos de la realidad cotidiana hablan de un serio déficit en la formación profesional de quienes son los protagonistas. Aquellas preocupantes carencias no tocan sólo aspectos técnicos de las actuaciones de egresados universitarios en diversos ámbitos; parece como si fuese el lucro personal o el beneficio egoísta lo que moviera a las actuaciones de gentes que son motivo constante de noticia: se pueden mencionar torres descomunales cuyas estructuras torcidas denuncian en lo que terminan proyectos comerciales que ocultan truculentos mecanismos de enriquecimientos particulares, propios de la picaresca de buscones como don Pablos o como otros pícaros conducidos a las galeras por amor, pero por amor al dinero ajeno…
Las maniobras habilidosas en el campo de la industria, de la política, de las finanzas, involucran el sometimiento de la libertad personal a los intereses materiales propios y de terceros, y la sumisión a ideologías y a modas, por parte de quienes debieran marcar caminos de autenticidad y de criterio independiente. No en vano debería ser mayor el escrutinio de los medios de comunicación en los aspectos morales del desempeño de los ciudadanos mientras mayores sean las responsabilidades y los niveles de decisión de aquellos; este principio debería tener validez tanto para el ámbito gubernamental como en el privado.
Son frecuentes los funcionarios y burócratas empeñados en la técnica, reducidos al cumplimiento ciego de los mandatos de su inmediato superior, ignorando los evidentes cuestionamientos que pueden hacerse en lo que atañe a la justicia y a la licitud moral de las acciones y decisiones que afectan a terceros. Si no existen las herramientas racionales de discernimiento prudencial, la formación de los profesionales será apenas un proceso de entrenamiento de ejecutores técnicos, de repetidores de tecnologías, de comerciantes y “emprendedores” cuyo norte moral estará en la búsqueda del enriquecimiento personal mediante el uso y el abuso del saber y del poder, ignorando el sentido de la responsabilidad social y poniendo en entredicho conceptos como el de la solidaridad. En consecuencia de un déficit intelectual, serán sujetos que entenderán el sacrificio como una abstracción teórica que corresponde a los otros. Jamás a ellos mismos.
Quizás esto sea una consecuencia de la ausencia de humanidades en los procesos educativos. Es inexistente, cuando no mediocre o equivocada, la formación universitaria en historia, en filosofía, en lógica, en religión, en historia de las civilizaciones, en estética. La pérdida del norte antropológico es campo propicio para los subjetivismos y relativismos, los “pretextantismos” de que hablara Giovanni Papini: el lucro personal y el egoísmo descarado hace parte del irrespeto al valor que se vive en épocas de cinismo e impertinencia.
La necesidad de fundamento humano del actuar da realidad a la solidaridad entendida como responsabilidad hacia el semejante; el merecido trato al otro como a un igual, con especial consideración hacia quien se encuentra en situación de fragilidad por cualquier causa.
Un profesional humanizado jamás descalificará o se aprovechará de quien atraviese momentos de pobreza y de máxima dependencia; puede ayudar efectivamente a construir un mejor país dentro del marco del respeto. Si no hay humanidades en su formación, no hay norte para la actuación: será para él lo mismo norte que sur, bueno que malo, ocho que ochenta. Todo será cuestión de “interpretación”: finalmente allá cada cual, en el espectro del nihilismo y de la disolución de las normas de convivencia y del respeto mutuo.
Las humanidades aportan al discernimiento, al ejercicio de la prudencia que diferencia entre el “poder hacer” y el “deber hacer”, en fin, entre el vivir, y el vivir bien, no de cualquier manera, como se pretende en la civilización del utilitarismo.
A fin de cuentas, las ciencias positivas, con sus excelentes aplicaciones concretas, no responden las preguntas fundamentales sobre el sentido, sobre el bien y el mal, sobre las implicaciones remotas de los procesos de decisión-acción en el marco de la libertad. Todos estos interrogantes humanos son reales; quien los omite niega las dimensiones más fundamentales del ser y reduce su actuar al de un autómata.
martes, 19 de enero de 2010
CURIOSIDADES DE COLOMBIA
Curiosidades de Colombia
- Colombia es un pais rico y diverso... Lleno de sorpresas... Asómbrate con algunas de las maravillas de nuestro pais... COLOMBIA.
- Segundo país en biodiversidad y primero en biodiversidad por metro cuadrado.
- El Chocó y el Macizo Colombiano tienen el mayor grado de endemismo en el mundo: 18.300 especies de plantas nativas.
- Tercer país del mundo en recursos hídricos: 1.200 ríos -258 son grandes ríos-, 1.600 lagos, 4.500 micro cuencas y 1.900 ciénagas.
- El arrecife de San Andrés es el tercero en el mundo. Tenemos 150 especies de coral.
- Doscientos noventa (290) estrellas de mar y erizos son de Colombia.
- Tenemos 10% de las especies mundiales de anfibios, 733.
- Contamos 1.865 especies de aves. 155 colibríes nos hacen el país número uno en esta especie en el mundo.
- Somos el cuarto país en especies de mamíferos, 456 especies.
- Nuestras especies de vertebrados nos hacen el primer país mundial, con 2.890 especies, que corresponden a 10% de vertebrados del mundo.
- Ocupamos el primer lugar en mariposas en el mundo con 3,000 familias y 14,000 especies.
- Nuestros océanos son ricos en variedad de moluscos: 1.980 especies en el Caribe y 883 en el Pacífico.
- Contamos con la mayor reserva marina de la biósfera en el planeta.
- Los monópteros (abejas, avispas, hormigas) suman 4.800 especies a nuestra fauna.
- 1.815 especies de pájaros nos convierten en el primer país en el mundo.
- Tenemos 2.000 especies de peces de mar, 449 de ellas tienen un interés comercial, y contamos con 2.000 especies de peces de agua dulce.
- Somos el tercer país en especies de reptiles.
- Contamos con 939 especies de musgo.
- Somos siete veces más pequeños que Brasil y tenemos casi el mismo número de plantas 55.000 mil, que representan 20% de las plantas del mundo.
- En Colombia un árbol crece tres veces más rápido que en Chile y nueve veces más rápido que en Canadá, lo que nos convierte en una riqueza forestal potencial.
- Somos el segundo exportador mundial y contamos con la mayor diversidad de especies de flores en el mundo, más de 50 mil, de las cuales 3.500 son orquídeas y 233 orquídeas nativas; somos el primer productor de claveles. y el segundo de rosas.
- Tenemos la única montaña nevada al pie del océano, la Sierra Nevada de Santa Marta.
- Cuarto productor de aceite de palma en el mundo y número uno en variedad de palmas.
- Tercer productor mundial de banano.
- Cuarto productor de carbón.
- Nuestro café es reconocido en cualquier país, somos el tercer productor mundial, contamos con el mayor centro de investigación del café en el mundo, y con la planta de café liofilizado más grande de América y la segunda en el mundo.
- Somos el mayor productor de esmeraldas del mundo, con 60%, y tenemos la mina más grande del mundo en Boyacá.
- Segundo exportador de productos agrícolas a Estados Unidos.
- Somos el cuarto productor de ferroníquel en el mundo.
- Somos el primer productor de guadua (bambusa angustifolia) y el segundo en variedades de bambú.
- Segundo productor mundial de moras.
- Somos el tercer exportador mundial de ropa interior femenina.
- Noveno productor mundial de oro.
- Somos el mayor exportador en el mundo de machetes laminados.
- Tenemos 37 billones de barriles de reserva potencial de petróleo.
- Nuestro índice de productividad en campo en caña de azúcar es el más alto del mundo.
- Nuestro Carnaval de Barranquilla es Patrimonio Cultural de la humanidad.
- Cartagena es Patrimonio Histórico de la humanidad.
- Nuestro Museo del Oro, el más importante del mundo, es un lugar preferido por los turistas.
- Contamos con el mayor Festival de Teatro del mundo.
- 84 tribus indígenas enriquecen nuestra gran diversidad cultural.
- Dos de los hitos de la prehistoria en Latinoamérica están en Colombia: la Ciudad Perdida y San Agustín.
- Único país en el mundo ganador de dos medallas en el Concurso de Filatelia Olímpica (1997, oro, y 2001, plata).
- Contamos con 1.025 ritmos folklóricos conocidos.
- Gabo: Premio Nobel - Récord mundial de ventas de un libro “Cien años de soledad” (32 millones de copias).
- Somos la cuna del Vallenato.
- La mayor red de ciclo rutas en Latinoamérica.
- Nuestras costas se extienden por más de 2.900 Km. La costa más grande sobre el Caribe.
- Segunda laguna en Latinoamérica, la Cocha.
- Tenemos el Cerrejón, la mina de carbón abierta más grande del mundo.
- Dos de los cuatro cronosaurios del mundo están en Villa de Leyva, Colombia.
- Nuestra industria farmacéutica tiene los más altos estándares en Latinoamérica
- Tenemos la incubadora más grande de ventilación abierta en el mundo: 4 millones de pollos al mes.
- Contamos con la primera Facultad en Latinoamérica de Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones.
- Algunos inventos valiosos realizados en Colombia son la Válvula de Hakim, la Plancha de gas, el Marcapasos, el lente de contacto para bebés y el canguro para cargar bebés.
- Realizamos la primera cesárea y tenemos la clínica de rehabilitación número uno en América Latina.
- Somos el número uno en operaciones de cirugía refractiva.
- Contamos con el primer banco de congelación en Latinoamérica de óvulos Humanos.
- Realizamos la más grande marcha de la humanidad por la paz (11 millones de personas).
- Tenemos la segunda población de Suramérica (45 millones).
- Setenta años de crecimiento económico positivo (con excepción del 99).
- Record perfecto de pagos de deudas, nunca se ha incumplido.
- Contamos con la primera empresa de software en Iberoamérica y una de ocho existentes en el mundo certificadas por CMM grado 5.
- Somos el cuarto país del mundo en inversión en salud como porcentaje del PIB
- Desarrollamos el único programa de juventud del Banco Mundial (Servicios Integrados Para Jóvenes) - LIL - Préstamos de Innovación y Aprendizaje.
- En dos ocasiones hemos sido catalogados el mejor proveedor global de la General Motors en vehículos y autopartes.
- Nos reconocen como líderes mundiales en investigación y desarrollo de yuca, contamos con 70 especies.
- Primera Imprenta: 1738.
- Primer Ferrocarril: 1885.
- Primer Periódico: Gaceta de Santa Fé fundado en 1623.
- Introducción de la Radio: 1927.
- Introducción de la Televisión: 1954.
- Primer sello: Confederación Granadina en 1859.
Etiquetas:
ANTROPOLOGIA AMBIENTAL,
ANTROPOLOGIA DE LA ALIMENTACION,
ANTROPOLOGIA GENERAL,
Instituciones y Desarrollo
jueves, 24 de septiembre de 2009
THE ANTHROPOLOGY OF FOOD AND EATING
Abstract
Annual Review of Anthropology
Vol. 31: 99-119 (Volume publication date October 2002)
(doi:10.1146/annurev.anthro.32.032702.131011)
First published online as a Review in Advance on May 10, 2002
THE ANTHROPOLOGY OF FOOD AND EATING
Sidney W. Mintz1 and Christine M. Du Bois2
First published online as a Review in Advance on May 10, 2002
THE ANTHROPOLOGY OF FOOD AND EATING
Sidney W. Mintz1 and Christine M. Du Bois2
Anthropology Department, Emeritus, The Johns Hopkins University, Baltimore, Maryland 21218; email: SWMintz@aol.com
Department of International Health, School of Hygiene and Public Health, The Johns Hopkins University, Baltimore, Maryland 21205; email: cmdubois@alumni.princeton.edu ▪ Abstract
The study of food and eating has a long history in anthropology, beginning in the nineteenth century with Garrick Mallery and William Robertson Smith. This review notes landmark studies prior to the 1980s, sketching the history of the subfield. We concentrate primarily, however, on works published after 1984. We contend that the study of food and eating is important both for its own sake since food is utterly essential to human existence (and often insufficiently available) and because the subfield has proved valuable for debating and advancing anthropological theory and research methods. Food studies have illuminated broad societal processes such as political-economic value-creation, symbolic value-creation, and the social construction of memory. Such studies have also proved an important arena for debating the relative merits of cultural and historical materialism vs. structuralist or symbolic explanations for human behavior, and for refining our understanding of variation in informants' responses to ethnographic questions. Seven subsections examine classic food ethnographies: single commodities and substances; food and social change; food insecurity; eating and ritual; eating and identities; and instructional materials. The richest, most extensive anthropological work among these subtopics has focused on food insecurity, eating and ritual, and eating and identities. For topics whose anthropological coverage has not been extensive (e.g., book-length studies of single commodities, or works on the industrialization of food systems), useful publications from sister disciplines—primarily sociology and history—are discussed
martes, 22 de septiembre de 2009
COMPARACIÓN DE ENCEFALOS Y CAPACIDAD CRANEANA DE SIMIOS Y HOMBRE.
GIBON
PESO EN KGRMS, 6 A 8, ALTURA EN MTS. 0,90
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 128 C.C.
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 128 C.C.
ORANGUTÁN
PESO EN KGRMS. 75, ALTURA EN MTS. 1,40
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 395 C.C.
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 395 C.C.
CHIMPANCE
PESO EN KGRMS. 40 - 50, ALTURA EN MTS. 1,50
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 404 C.C.
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 404 C.C.
GORILA
PESO EN KGRMS. 130 - 270, ALTURA EN MTS. 1,70
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 500 C.C.
HOMBRE
PESO PROMEDIO EN KGRMS. 68, ALTURA EN MTS. 1,70
CAJA ENCEFÁLICA EN CC. 1.450 C.C.
lunes, 24 de agosto de 2009
VIDEO: SOBRE EL ESTADO ACTUAL DE NUESTRO PLANETA
En los 200.000 años que llevamos los hombres sobre la Tierra hemos roto el equilibrio que durante casi cuatro mil millones de años de evolución se había establecido en el planeta.
Estamos viviendo un periodo crucial. Los científicos manifiestan que sólo disponemos de diez (10) años a partir de la fecha para cambiar nuestros hábitos de vida y evitar la terminación de los Recursos Naturales e impedir una Hecatombe Planetaria.“HOME”, es una superproducción documental que en 90 minutos, nos muestra con espectaculares imágenes aéreas, el estado actual de nuestro planeta, invitándonos a comprometernos de verdad con decisiones reales y sugiriéndonos además lo que cada uno de nosotros puede hacer por la Tierra en que vivimos.
Yann Arthus-BeltrandFLASH INFORMATIVO DE TRES MINUTOS:http://www.youtube.com/watch?v=Uk-mzrotI9Q
VIDEO COMPLETO DEL DOCUMENTAL:Ingrese a las siguientes páginas:http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM
http://www.home-2009.com/
Estamos viviendo un periodo crucial. Los científicos manifiestan que sólo disponemos de diez (10) años a partir de la fecha para cambiar nuestros hábitos de vida y evitar la terminación de los Recursos Naturales e impedir una Hecatombe Planetaria.“HOME”, es una superproducción documental que en 90 minutos, nos muestra con espectaculares imágenes aéreas, el estado actual de nuestro planeta, invitándonos a comprometernos de verdad con decisiones reales y sugiriéndonos además lo que cada uno de nosotros puede hacer por la Tierra en que vivimos.
Yann Arthus-BeltrandFLASH INFORMATIVO DE TRES MINUTOS:http://www.youtube.com/watch?v=Uk-mzrotI9Q
VIDEO COMPLETO DEL DOCUMENTAL:Ingrese a las siguientes páginas:http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM
http://www.home-2009.com/
VIDEO EXTRAORDINARIO
NO DEJEN DE VER ESTE VIDEO ES EXTRAORDINARIO...
http://www.youtube.com/watch?v=YVvJw4FJmUU
http://www.youtube.com/watch?v=YVvJw4FJmUU
USTEDES TIENEN EL RELOJ, NOSOTROS EL TIEMPO. RELATIVISMO CULTURAL
La siguiente entrevista que se le hace a un joven TUAREG, que estudia en la Universidad de Montpellier en Francia, nos muestra claramente dos visiones de mundo diferentes; la de un nómada del desierto y la de la llamada cultura occidental. Que difierencia en cuanto a la concepción que del medio ambiente se tiene, que diferencia en la escala valorativa. Toda la serie de conceptos dados por el joven Tuareg, nos muestran la funcionalidad de la cultura con el medio en el cual se vive, y nos presenta además un claro ejemplo del relativismo cultural.
USTEDES TIENEN EL RELOJ, NOSOTROS EL TIEMPO
Entrevista, que le hace Victor M Amela a Moussa Ag Assarid , un joven tuareg, nomada del desierto del Sahara, estudiante en la Universidad de Montpellier en Francia, sobre la cultura de su etnia, donde ellos tienen el tiempo y nosotros el reloj.
Soy Moussa Ag Assarid: No se exactamente mi edad , nací en el desierto del Sahara, sin papeles...! En un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
- ¡Qué turbante tan hermoso...!
-Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
-A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
-Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
-Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados" , porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
-Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
-Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
-Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
-Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante...
-Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.- Saber eso es valioso, sin duda...- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
-Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más te impacto en tu primer viaje a Europa?
-Vi correr a la gente por el aeropuerto... ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
-¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
-Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
-Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
-De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
-Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
-Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
-Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
-Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.
USTEDES TIENEN EL RELOJ, NOSOTROS EL TIEMPO
Entrevista, que le hace Victor M Amela a Moussa Ag Assarid , un joven tuareg, nomada del desierto del Sahara, estudiante en la Universidad de Montpellier en Francia, sobre la cultura de su etnia, donde ellos tienen el tiempo y nosotros el reloj.
Soy Moussa Ag Assarid: No se exactamente mi edad , nací en el desierto del Sahara, sin papeles...! En un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
- ¡Qué turbante tan hermoso...!
-Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
-A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
-Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
-Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados" , porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
-Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
-Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
-Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
-Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante...
-Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.- Saber eso es valioso, sin duda...- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
-Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más te impacto en tu primer viaje a Europa?
-Vi correr a la gente por el aeropuerto... ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
-¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
-Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
-Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
-De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
-Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
-Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
-Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
-Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.
jueves, 16 de julio de 2009
ADAPTANDOSE AL CAMBIO CLIMATICO
Por considerar de gran importancia me permito reproducir el presente artículo publicado en el Periódico EL MUNDO de la ciudad de Medellín.
Adaptándose al cambio climático
Autor: Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
Dicen los holandeses que su mayor preocupación, a lo largo de la historia del país, pues una cuarta parte de su territorio está por debajo del nivel del mar. No es de extrañar, pues, que dediquen sus mayores esfuerzos a la lucha contra el cambio climático, tanto a su adaptación como a la mitigación de éste y, para lograrlo, además del ahorro energético y el desarrollo de las energías renovables, están trabajando en tecnologías de punta en la lucha contra el cambio climático. Son entre otros, proyectos tan novedosos como la energía geotérmica, la producción de microalgas para biodiesel, la generación de gas natural o sus investigaciones sobre captura y almacenamiento de CO2, que despiertan gran en muchos países del mundo.
Holanda es uno de los países más pequeños del mundo, con una superficie de 41.864 km2 y 16 millones de habitantes. Sin embargo, este país ocupa el sexto lugar en las listas mundiales de exportadores e inversores. Es un país muy llano y muy sorprendente, entre otras cosas porque una cuarta parte de su territorio se encuentra bajo el nivel del mar. Debido a esta configuración territorial, según varios estudios, podría ser uno de los países que más podría sufrir con el problema del cambio climático. Según un estudio de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, las diez ciudades con mayor riesgo, en términos económicos, se encuentran en Holanda, Estados Unidos y Japón. Para mitigar esos riesgos, los holandeses adelantan serios estudios en materia ambiental con resultados exitosos y sorprendentes y para la muestra dos botones: Las algas son organismos vegetales que crecen en el mar, en el agua dulce y en lugares húmedos han sido objeto de estudio por parte de Algaelink una empresa anclada en Roosendaal que ha estudiado el crecimiento de estos microorganismos y ha inventado una tecnología basada en el mismo proceso que la naturaleza lleva haciendo desde el comienzo de la vida. El fotobiorreactor de Algaelink ha mejorado y acelerado la fotosíntesis natural, y puede fabricar algas a tal velocidad, que casi se pueden ver crecer porque estas se duplican cada 24 horas. Su crecimiento es tan rápido que el gasto de energía para producirlas es comparativamente muy bajo. Las algas así conseguidas pueden convertirse en biodiesel sin generar los problemas que se están creando y que ha generado un gran debate mundial sobre la sostenibilidad de estos cultivos para producir biocarburantes. Las algas, por el contrario, pueden crecer en áreas donde no hay cultivos y esto supone una nueva generación de biodiesel sostenible. Además, las algas en su desarrollo absorben CO2 y son alimento para los seres humanos y el ganado por su alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Para crecer, las algas necesitan sólo agua y CO2. Por debajo de quince grados de temperatura el grado de crecimiento es bajo, así que necesita la temperatura ideal está entre 15 y 25 grados. Cada kilo de algas consume para su crecimiento entre 2 y 3 kilos de CO2 así que las algas son el mejor sistema de captura y almacenamiento de este gas. Este hecho abre una gran cantidad de posibilidades como por ejemplo, la instalación de granjas de algas al lado de fábricas. La fábrica puede ceder su CO2 a esa granja de algas y así se solucionan dos problemas a la vez. Las algas crecen y a la vez produces energía y reducen las emisiones de CO2. Por otra parte en la localidad holandesa de Heerlen, que fue durante muchos años una de las zonas mineras más activas del país y que tuvo una concentración de 14 minas de carbón, las cuales se fueron cerrando gradualmente, creándose en la ciudad un grave problema social de paro y una ciudad medioambientalmente muy degradada. Los responsables del Gobierno de la ciudad, en cooperación con otros seis socios, decidieron poner en marcha en 2005, un proyecto revolucionario, la Mina de Agua, consistente en dejar inundar las viejas minas y utilizar esas aguas para proveer de agua caliente y fría, para calefacción y aire acondicionado a las casas vecinas. Hoy es sólo un pequeño proyecto que abastece a unas 200 viviendas en los alrededores de las viejas minas, pero en unos años se espera que una gran parte de la red de calefacción de la ciudad se nutra de este novedoso sistema de energía geotérmica. El proyecto de la Mina de Agua es único en el mundo. Es el primer ejemplo mundial de cómo una vieja mina en desuso se usa para generar calor en invierno y frío en verano. La teoría es muy simple: justo bajo la superficie del suelo, la temperatura es de aproximadamente 10 grados Celsius. Por cada cien metros que descendemos tierra adentro, la temperatura desciende 3 grados. Tras el cierre de una mina, las bombas dejan de extraer agua de las galerías que se acaban inundando y el agua, a tal profundidad, adquiere una temperatura elevada. Por lo tanto, las galerías mineras a gran profundidad generan agua caliente. En cambio, las galerías que están más cercanas a la superficie almacenan agua fría. El concepto de la Mina de Agua es el de utilizar tanto el agua caliente, como la fría para calentar y enfriar los edificios. Hay que tener en cuenta que los sistemas de calefacción y aire acondicionado suponen el 50% del consumo energético total de un país desarrollado y en el mes de diciembre de 2008, los cálculos indicaban que los costes de la energía de la Mina de Agua no excedían los de otras fuentes tradicionales, pero con una gran diferencia: El uso del agua de las minas reduce las emisiones de CO2 en un 55%. Vale la pena explorar en Colombia este tipo de tecnologías, pues minas cerradas hay en grandes cantidades y la diversidad de algas es innumerables. ¡Potencial tenemos!
Adaptándose al cambio climático
Autor: Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
Dicen los holandeses que su mayor preocupación, a lo largo de la historia del país, pues una cuarta parte de su territorio está por debajo del nivel del mar. No es de extrañar, pues, que dediquen sus mayores esfuerzos a la lucha contra el cambio climático, tanto a su adaptación como a la mitigación de éste y, para lograrlo, además del ahorro energético y el desarrollo de las energías renovables, están trabajando en tecnologías de punta en la lucha contra el cambio climático. Son entre otros, proyectos tan novedosos como la energía geotérmica, la producción de microalgas para biodiesel, la generación de gas natural o sus investigaciones sobre captura y almacenamiento de CO2, que despiertan gran en muchos países del mundo.
Holanda es uno de los países más pequeños del mundo, con una superficie de 41.864 km2 y 16 millones de habitantes. Sin embargo, este país ocupa el sexto lugar en las listas mundiales de exportadores e inversores. Es un país muy llano y muy sorprendente, entre otras cosas porque una cuarta parte de su territorio se encuentra bajo el nivel del mar. Debido a esta configuración territorial, según varios estudios, podría ser uno de los países que más podría sufrir con el problema del cambio climático. Según un estudio de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, las diez ciudades con mayor riesgo, en términos económicos, se encuentran en Holanda, Estados Unidos y Japón. Para mitigar esos riesgos, los holandeses adelantan serios estudios en materia ambiental con resultados exitosos y sorprendentes y para la muestra dos botones: Las algas son organismos vegetales que crecen en el mar, en el agua dulce y en lugares húmedos han sido objeto de estudio por parte de Algaelink una empresa anclada en Roosendaal que ha estudiado el crecimiento de estos microorganismos y ha inventado una tecnología basada en el mismo proceso que la naturaleza lleva haciendo desde el comienzo de la vida. El fotobiorreactor de Algaelink ha mejorado y acelerado la fotosíntesis natural, y puede fabricar algas a tal velocidad, que casi se pueden ver crecer porque estas se duplican cada 24 horas. Su crecimiento es tan rápido que el gasto de energía para producirlas es comparativamente muy bajo. Las algas así conseguidas pueden convertirse en biodiesel sin generar los problemas que se están creando y que ha generado un gran debate mundial sobre la sostenibilidad de estos cultivos para producir biocarburantes. Las algas, por el contrario, pueden crecer en áreas donde no hay cultivos y esto supone una nueva generación de biodiesel sostenible. Además, las algas en su desarrollo absorben CO2 y son alimento para los seres humanos y el ganado por su alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Para crecer, las algas necesitan sólo agua y CO2. Por debajo de quince grados de temperatura el grado de crecimiento es bajo, así que necesita la temperatura ideal está entre 15 y 25 grados. Cada kilo de algas consume para su crecimiento entre 2 y 3 kilos de CO2 así que las algas son el mejor sistema de captura y almacenamiento de este gas. Este hecho abre una gran cantidad de posibilidades como por ejemplo, la instalación de granjas de algas al lado de fábricas. La fábrica puede ceder su CO2 a esa granja de algas y así se solucionan dos problemas a la vez. Las algas crecen y a la vez produces energía y reducen las emisiones de CO2. Por otra parte en la localidad holandesa de Heerlen, que fue durante muchos años una de las zonas mineras más activas del país y que tuvo una concentración de 14 minas de carbón, las cuales se fueron cerrando gradualmente, creándose en la ciudad un grave problema social de paro y una ciudad medioambientalmente muy degradada. Los responsables del Gobierno de la ciudad, en cooperación con otros seis socios, decidieron poner en marcha en 2005, un proyecto revolucionario, la Mina de Agua, consistente en dejar inundar las viejas minas y utilizar esas aguas para proveer de agua caliente y fría, para calefacción y aire acondicionado a las casas vecinas. Hoy es sólo un pequeño proyecto que abastece a unas 200 viviendas en los alrededores de las viejas minas, pero en unos años se espera que una gran parte de la red de calefacción de la ciudad se nutra de este novedoso sistema de energía geotérmica. El proyecto de la Mina de Agua es único en el mundo. Es el primer ejemplo mundial de cómo una vieja mina en desuso se usa para generar calor en invierno y frío en verano. La teoría es muy simple: justo bajo la superficie del suelo, la temperatura es de aproximadamente 10 grados Celsius. Por cada cien metros que descendemos tierra adentro, la temperatura desciende 3 grados. Tras el cierre de una mina, las bombas dejan de extraer agua de las galerías que se acaban inundando y el agua, a tal profundidad, adquiere una temperatura elevada. Por lo tanto, las galerías mineras a gran profundidad generan agua caliente. En cambio, las galerías que están más cercanas a la superficie almacenan agua fría. El concepto de la Mina de Agua es el de utilizar tanto el agua caliente, como la fría para calentar y enfriar los edificios. Hay que tener en cuenta que los sistemas de calefacción y aire acondicionado suponen el 50% del consumo energético total de un país desarrollado y en el mes de diciembre de 2008, los cálculos indicaban que los costes de la energía de la Mina de Agua no excedían los de otras fuentes tradicionales, pero con una gran diferencia: El uso del agua de las minas reduce las emisiones de CO2 en un 55%. Vale la pena explorar en Colombia este tipo de tecnologías, pues minas cerradas hay en grandes cantidades y la diversidad de algas es innumerables. ¡Potencial tenemos!
jueves, 16 de octubre de 2008
Emotion (or Life, the Universe, Everything)
Título: Emotion (or Life, the Universe, Everything).
Authors: Milton, KayFuente: Australian Journal of Anthropology; Aug 2005, Vol. 16 Issue 2,p198-211, 14p, 3 diagrams
Tipo de documento: Article
Términos de la especialidad: *ANTHROPOLOGY *HUMAN ecology Resumen:
Authors: Milton, KayFuente: Australian Journal of Anthropology; Aug 2005, Vol. 16 Issue 2,p198-211, 14p, 3 diagrams
Tipo de documento: Article
Términos de la especialidad: *ANTHROPOLOGY *HUMAN ecology Resumen:
Emotions are fundamental to human life; they define its quality and motivate action. In the past, social scientists who have studied emotions have treated them as biological, cultural or social phenomena. These approaches have tended to fall on either side of the culturally recognized division between nature and culture, and so have failed to recognize that emotions bridge this division, that they are thought of as both biological and cultural, as consisting of both physical feeling and cultural meaning. In this article, an alternative approach is presented in which emotions are treated as ecological mechanisms that operate in the relationship between an individual human being and their environment. In this approach, which draws on models of emotion proposed by William James and Antonio Damasio, emotions connect individual human beings to their surroundings and play an important role in learning. A focus on the individual as the centre of analytical attention--often referred to as 'methodological individualism'--is a logical consequence of the ecological approach to emotion, which also has significant implications for the relationships between ecological anthropology and other branches of the discipline, and between anthropology and other disciplines. In the face of an ecological understanding of emotion, all relations, including social relations, become ecological and social anthropology melts into and is subsumed by ecological anthropology. At the same time, anthropology tends to lose its distinctiveness from biology, psychology and other disciplines by focusing on a phenomenon that is of common interest to all the human sciences. [ABSTRACT FROM AUTHOR]
Afiliaciones del autor:
1. Anthropology, Queen's University, Belfast
ISSN: 1035-8811 Número de acceso: 17718422 Vínculo persistente a este informe:http://search.epnet.com/login.aspx?direct=true&db=aph&an=17718422&lang=e
miércoles, 15 de octubre de 2008
LA ALIMENTACION DERECHO VIOLADO
La alimentación, derecho violado; denuncia el Papa
La alimentación es un derecho humano y su violación constituye una gravísima responsabilidad ética, asegura Benedicto XVI.«Es necesario, por tanto, que madure entre los miembros de la Comunidad de las Naciones una conciencia solidaria que considere la alimentación como un derecho universal de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones», afirma el Papa.Lo escribe en un mensaje enviado al director general del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentación, que se celebró el 16 de octubre.El tema elegido para esta Jornada, «El derecho a la alimentación», considera el Santo Padre constituye una ayuda para reflexionar en la preparación de las celebraciones por el 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. «Esta coincidencia ayuda a pensar en la importancia que el derecho a la alimentación tiene para la feliz consecución de otros derechos, empezando ante todo por el derecho fundamental a la vida», indica el Papa.El Papa denuncia, sin embargo, que no está descendiendo significativamente el número de hambrientos en el mundo. «Esto es debido quizás a que se tiende a actuar motivados, sólo o principalmente, por consideraciones técnicas y económicas, olvidando la prioridad de la dimensión ética del «dar de comer a los hambrientos», indica. «Esta prioridad atañe al sentimiento de compasión y solidaridad propio del ser humano, que lleva a compartir unos con otros no sólo los bienes materiales, sino el amor del que todos tenemos necesidad». «Efectivamente --advierte--, damos demasiado poco si sólo ofrecemos cosas materiales». «Los datos disponibles muestran que el incumplimiento del derecho a la alimentación se debe no sólo a causas de tipo natural sino, sobre todo, a situaciones provocadas por el comportamiento de los hombres y que desembocan en un deterioro general de tipo social, económico y humano». «Cada vez son más numerosas las personas que, a causa de la pobreza o de conflictos sangrientos, se ven obligadas a dejar sus casas y sus seres queridos para buscar sustento fuera de su tierra», denuncia. «No obstante los compromisos internacionales, muchas de ellas son rechazadas».«El objetivo de erradicar el hambre y, al mismo tiempo, contar con una alimentación sana y suficiente, requiere también métodos y acciones específicas que permitan una explotación de los recursos que respete el patrimonio de la creación», propone la misiva.«Trabajar en esta dirección es una prioridad que conlleva no sólo beneficiarse de los resultados de la ciencia, de la investigación y de las tecnologías, sino tener también en cuenta los ciclos y el ritmo de la naturaleza conocidos por la gente de zonas rurales, así como proteger los usos tradicionales de las comunidades indígenas, dejando a un lado razones egoístas y exclusivamente económicas», indica.El mensaje concluye pensando de modo particular en la situación de los niños --«primeras víctimas de esta tragedia»--, «retrasados a veces en su desarrollo físico y psíquico y, en tantas ocasiones, obligados a un trabajo forzado o alistados entre los grupos armados a cambio de recibir unos pocos alimentos». «A este respecto, pongo mi esperanza en las iniciativas que se han emprendido a nivel multilateral para favorecer la alimentación escolar y que permiten a comunidades enteras, cuya supervivencia está amenazada por el hambre, mirar con mayor confianza hacia su futuro», confiesa.
La alimentación es un derecho humano y su violación constituye una gravísima responsabilidad ética, asegura Benedicto XVI.«Es necesario, por tanto, que madure entre los miembros de la Comunidad de las Naciones una conciencia solidaria que considere la alimentación como un derecho universal de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones», afirma el Papa.Lo escribe en un mensaje enviado al director general del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentación, que se celebró el 16 de octubre.El tema elegido para esta Jornada, «El derecho a la alimentación», considera el Santo Padre constituye una ayuda para reflexionar en la preparación de las celebraciones por el 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. «Esta coincidencia ayuda a pensar en la importancia que el derecho a la alimentación tiene para la feliz consecución de otros derechos, empezando ante todo por el derecho fundamental a la vida», indica el Papa.El Papa denuncia, sin embargo, que no está descendiendo significativamente el número de hambrientos en el mundo. «Esto es debido quizás a que se tiende a actuar motivados, sólo o principalmente, por consideraciones técnicas y económicas, olvidando la prioridad de la dimensión ética del «dar de comer a los hambrientos», indica. «Esta prioridad atañe al sentimiento de compasión y solidaridad propio del ser humano, que lleva a compartir unos con otros no sólo los bienes materiales, sino el amor del que todos tenemos necesidad». «Efectivamente --advierte--, damos demasiado poco si sólo ofrecemos cosas materiales». «Los datos disponibles muestran que el incumplimiento del derecho a la alimentación se debe no sólo a causas de tipo natural sino, sobre todo, a situaciones provocadas por el comportamiento de los hombres y que desembocan en un deterioro general de tipo social, económico y humano». «Cada vez son más numerosas las personas que, a causa de la pobreza o de conflictos sangrientos, se ven obligadas a dejar sus casas y sus seres queridos para buscar sustento fuera de su tierra», denuncia. «No obstante los compromisos internacionales, muchas de ellas son rechazadas».«El objetivo de erradicar el hambre y, al mismo tiempo, contar con una alimentación sana y suficiente, requiere también métodos y acciones específicas que permitan una explotación de los recursos que respete el patrimonio de la creación», propone la misiva.«Trabajar en esta dirección es una prioridad que conlleva no sólo beneficiarse de los resultados de la ciencia, de la investigación y de las tecnologías, sino tener también en cuenta los ciclos y el ritmo de la naturaleza conocidos por la gente de zonas rurales, así como proteger los usos tradicionales de las comunidades indígenas, dejando a un lado razones egoístas y exclusivamente económicas», indica.El mensaje concluye pensando de modo particular en la situación de los niños --«primeras víctimas de esta tragedia»--, «retrasados a veces en su desarrollo físico y psíquico y, en tantas ocasiones, obligados a un trabajo forzado o alistados entre los grupos armados a cambio de recibir unos pocos alimentos». «A este respecto, pongo mi esperanza en las iniciativas que se han emprendido a nivel multilateral para favorecer la alimentación escolar y que permiten a comunidades enteras, cuya supervivencia está amenazada por el hambre, mirar con mayor confianza hacia su futuro», confiesa.
jueves, 9 de octubre de 2008
Nuevos descubrimientos: Todos procedemos de los bosquimanos
Nuevos descubrimientos: Todos procedemos de los bosquimanos
Una nueva teoría que se basa en el análisis genético de los distintos pueblos, concluye que toda la humanidad desciende de los bosquimanos que emigraron desde África hace 50.000 años
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Los bosquimanos o san se han convertido en el centro de las miradas de los más importantes investigadores y genetistas internacionales. Hace miles de años, este pueblo ocupaba una gran parte de África, aunque hoy en día sólo queden unos 100.000 integrantes de esta etnia.
Los nuevos descubrimientos apuntan a que los bosquimanos, y también los hadzabe (África Oriental) son los padres genéticos de la diversidad de pueblos que habitan el planeta hoy en día. Ya en los años 60 estos pueblos fueron estudiados por importantes lingüistas como Joseph Greenberg, debido a lo característico de la lengua con que se comunican. Las consonantes que emplean se identifican con chasquidos (consonantes clic) que hicieron pensar a los estudiosos que su origen debía ser muy antiguo.
Los recientes estudios genéticos han comparado los distintos ADN de gran número de poblaciones. Así, unos marcadores de ADN similares indican que los pueblos que se están estudiando tuvieron un ancestro común reciente. A mayor diferencia entre los ADNs, más separadas estarían las poblaciones con respecto a su origen.
Con esta base, los investigadores Alec Knight y Peter Underhill han conseguido demostrar que los bosquimanos del desierto del Kalahari y los Hadzabe de Tanzania son los descendientes de los primeros pobladores de nuestro planeta. Asimismo, su curioso lenguaje de "clics" es posiblemente el origen de todas las lenguas del mundo.
La reconstrucción de la historia de la humanidad, sugiere pues, que hace unos 50000 años los bosquimanos o san salieron de África en busca de un lugar más habitable; ya que por aquel entonces el cambio climático había producido una gran desertización.
Es posible que estos primeros bosquimanos no fueran más de 10000 individuos, refugiados del clima en la zona oriental de África. El desplazamiento de un primer grupo se produjo por el sur de la península arábiga y la zona meridional de Asia, dando lugar a muchas de las poblaciones genéticas que hoy viven en estos lugares.
El avance continuó hasta Australia gracias al bajo nivel de los océanos, de ahí que también los aborígenes australianos surgidos a partir de nuestros emigrantes, sean también uno de los pueblos más antiguos de la tierra. Y hasta aquí el primer gran desplazamiento de los bosquimanos, pero el resto de la tierra se pobló por otros dos desplazamientos sucesivos y con el mismo origen.
5000 años después (hace 45000 años) otros grupos de bosquimanos abandonaron el continente africano hacia la península arábiga y se dirigieron hacia el norte hasta Oriente Próximo. Desde aquí, y durante 15000 años más, se produjeron otras tres migraciones en dirección la India, la parte oriental de Asia y la zona de Kazajstán. La primera de ellas habría dado como resultado a los pueblos hindús, la segunda a los pueblos orientales, y la tercera a la mayoría de los europeos, además de a los indios norteamericanos que emigraron de Kazajstán por el estrecho de Bering hace aproximadamente unos 10000 años.
Los grupos que se establecieron en Oriente Próximo, cuya forma de vida era la caza y la recolección, sufrieron un cambio en su evolución debido al nuevo cambio climático (hace 12000 años) que convirtió esta zona en un gran valle fértil. Con el descubrimiento de la agricultura, los asentamientos crecieron y dieron lugar a las primeras ciudades y sociedades organizadas que se extendieron por el Mediterráneo.
Aunque existen discrepancias entre los investigadores sobre la expansión lingüística de todos estos pueblos, hay algo en lo que tanto genetistas como lingüistas coinciden: La humanidad actual es tan reciente (50000 años de la primera migración de los bosquimanos) que nuestra población mundial es mucho más homogénea de lo que se creía. Nunca una especie ha tenido tan gran número de coincidencias genéticas entre todos los individuos que la integran.
Más información: "The journey of man. A genetic odyssey", Spencer Wells. Penguin books.
Una nueva teoría que se basa en el análisis genético de los distintos pueblos, concluye que toda la humanidad desciende de los bosquimanos que emigraron desde África hace 50.000 años
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Los bosquimanos o san se han convertido en el centro de las miradas de los más importantes investigadores y genetistas internacionales. Hace miles de años, este pueblo ocupaba una gran parte de África, aunque hoy en día sólo queden unos 100.000 integrantes de esta etnia.
Los nuevos descubrimientos apuntan a que los bosquimanos, y también los hadzabe (África Oriental) son los padres genéticos de la diversidad de pueblos que habitan el planeta hoy en día. Ya en los años 60 estos pueblos fueron estudiados por importantes lingüistas como Joseph Greenberg, debido a lo característico de la lengua con que se comunican. Las consonantes que emplean se identifican con chasquidos (consonantes clic) que hicieron pensar a los estudiosos que su origen debía ser muy antiguo.
Los recientes estudios genéticos han comparado los distintos ADN de gran número de poblaciones. Así, unos marcadores de ADN similares indican que los pueblos que se están estudiando tuvieron un ancestro común reciente. A mayor diferencia entre los ADNs, más separadas estarían las poblaciones con respecto a su origen.
Con esta base, los investigadores Alec Knight y Peter Underhill han conseguido demostrar que los bosquimanos del desierto del Kalahari y los Hadzabe de Tanzania son los descendientes de los primeros pobladores de nuestro planeta. Asimismo, su curioso lenguaje de "clics" es posiblemente el origen de todas las lenguas del mundo.
La reconstrucción de la historia de la humanidad, sugiere pues, que hace unos 50000 años los bosquimanos o san salieron de África en busca de un lugar más habitable; ya que por aquel entonces el cambio climático había producido una gran desertización.
Es posible que estos primeros bosquimanos no fueran más de 10000 individuos, refugiados del clima en la zona oriental de África. El desplazamiento de un primer grupo se produjo por el sur de la península arábiga y la zona meridional de Asia, dando lugar a muchas de las poblaciones genéticas que hoy viven en estos lugares.
El avance continuó hasta Australia gracias al bajo nivel de los océanos, de ahí que también los aborígenes australianos surgidos a partir de nuestros emigrantes, sean también uno de los pueblos más antiguos de la tierra. Y hasta aquí el primer gran desplazamiento de los bosquimanos, pero el resto de la tierra se pobló por otros dos desplazamientos sucesivos y con el mismo origen.
5000 años después (hace 45000 años) otros grupos de bosquimanos abandonaron el continente africano hacia la península arábiga y se dirigieron hacia el norte hasta Oriente Próximo. Desde aquí, y durante 15000 años más, se produjeron otras tres migraciones en dirección la India, la parte oriental de Asia y la zona de Kazajstán. La primera de ellas habría dado como resultado a los pueblos hindús, la segunda a los pueblos orientales, y la tercera a la mayoría de los europeos, además de a los indios norteamericanos que emigraron de Kazajstán por el estrecho de Bering hace aproximadamente unos 10000 años.
Los grupos que se establecieron en Oriente Próximo, cuya forma de vida era la caza y la recolección, sufrieron un cambio en su evolución debido al nuevo cambio climático (hace 12000 años) que convirtió esta zona en un gran valle fértil. Con el descubrimiento de la agricultura, los asentamientos crecieron y dieron lugar a las primeras ciudades y sociedades organizadas que se extendieron por el Mediterráneo.
Aunque existen discrepancias entre los investigadores sobre la expansión lingüística de todos estos pueblos, hay algo en lo que tanto genetistas como lingüistas coinciden: La humanidad actual es tan reciente (50000 años de la primera migración de los bosquimanos) que nuestra población mundial es mucho más homogénea de lo que se creía. Nunca una especie ha tenido tan gran número de coincidencias genéticas entre todos los individuos que la integran.
Más información: "The journey of man. A genetic odyssey", Spencer Wells. Penguin books.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
La unión del hombre y la naturaleza
La unión del hombre y la naturaleza
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Catherine Larrère, filósofa, autora de Les philosophies de l’environnement (PUF, París, 1997) y Du bon usage de la nature (Aubier, París, 1997).
Catherine Larrère
El hombre es una cuerda tensa entre animal y superhombre.
Una cuerda sobre un abismo.
Friedrich Nietzsche,
filósofo alemán (1844-1900)
El panda gigante o la ballena azul son los símbolos de una naturaleza cuya riqueza y variedad queremos preservar: la protección de las especies amenazadas es una de las formas más antiguas de protección de la naturaleza. Pero ahora sabemos que la diversidad biológica o biodiversidad no consiste solamente en la variedad de las especies, sino que concierne a la totalidad del mundo viviente, de los genes a la biosfera1.
Esa biodiversidad no es algo estático. Puede definírsela como un sistema en transformación, situado en la dinámica de la evolución. Según los científicos, permite al mundo viviente adaptarse a entornos que cambian con el correr del tiempo, garantizando así la prosecución de los procesos evolutivos.
Un valor ético
Hoy se reconoce que la actividad humana forma parte de esa biodiversidad. Ahora bien, durante mucho tiempo se consideró a los hombres esencialmente como agentes perturbadores y exteriores a la naturaleza. Se procuró entonces proteger espacios naturales “vírgenes” o “salvajes”, poniéndolos al margen de toda actividad humana.
De hecho, el hombre hace pesar amenazas bien reales sobre la naturaleza. La contaminación, la utilización excesiva de las especies vivas, el exterminio de las “nocivas”, la fragmentación o la destrucción de los hábitats provocan la desaparición de especies y afectan negativamente a la biodiversidad. Pero cuando se concibe la biodiversidad con una perspectiva dinámica, se insiste en que los seres humanos son también capaces de mantenerla, como lo demuestran ciertos paisajes característicos de Normandía o de Bretaña en Francia. Incluso el bosque tropical es a menudo el resultado de una larga evolución conjunta entre las poblaciones indígenas y su medio natural.
Este doble poder —a la vez de destruir y de mantener la biodiversidad— pone de manifiesto cuán grande es nuestra responsabilidad. Somos una especie entre tantas, pero una especie que ejerce una presión de selección particularmente fuerte. Ya no hay en el planeta ningún espacio que escape a nuestras intervenciones. Por consiguiente, la idea de mantener la naturaleza en toda su integridad es ilusoria. En cambio, debemos medir las consecuencia de nuestros actos en la prosecución de los procesos evolutivos a fin de regularlos. El principio de una “gestión sostenible” de la biodiversidad se desprende de un imperativo: el de una colaboración entre el hombre y la naturaleza.
Pero regular en nombre de qué valor. Es posible considerar el valor instrumental del la biodiversidad: los bienes y servicios que proporciona, los conocimientos que los científicos obtienen de ella. Pero, además, como la belleza de la naturaleza nos atrae, hemos de considerar también los sentimientos estéticos o religiosos que suscita en nosotros.
Ello nos lleva a abordar su valor intrínseco o ético. La naturaleza tiene un valor en sí, independientemente de los servicios que puede brindar a la especie humana. Todo ser vivo, por el hecho de existir y desplegar estrategias complejas –no mecánicas– para conservar la vida y reproducirse, tiene un valor propio. Más allá, la diversidad biológica en sí, al ser el resultado de la evolución y la condición de su prosecución, tiene también un valor propio, que el Convenio sobre Diversidad Biológica (Río de Janeiro, 1992) reconoce en sus primeras líneas.
Un sistema que incluye al hombre
A menudo se ha opuesto el antropocentrismo del valor instrumental al ecocentrismo del valor intrínseco, como si hubiera que optar, como si el último hombre tuviera que perecer para que viviera el último lobo, o a la inversa. Pero, fuera de que esa hipótesis es totalmente artificial, los dos enfoques pueden coexistir desde el momento en que hay un entendimiento sobre una concepción dinámica e integradora de la biodiversidad como un sistema evolutivo que incluye al hombre.
El desarrollo de la ingeniería genética, que trata a los genes como una materia prima, ha introducido un punto de vista muy diferente sobre la biodiversidad: se la considera como un gigantesco receptáculo de recursos que conviene explotar sin demora. La biodiversidad genética ya no es sinónimo de una naturaleza que hay que manejar con prudencia; se convierte en una fuente de beneficios y de conflictos entre los que quieren apropiársela.
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1. Zona ocupada por los seres vivos en su conjunto.
martes, 19 de febrero de 2008
EL CAMBIO CLIMATICO ¿LA NUEVA RELIGION?
CAMBIO CLIMÁTICO: ¿LA NUEVA RELIGIÓN?
El lenguaje mesiánico cala y ha convertido la lucha contra el calentamiento en un credo
Interesante reportaje sobre el cambio climático que publica El País:Cambio climático: ¿la nueva religión?
El cambio climático ha movilizado a científicos que lo estudian, a ingenieros que buscan soluciones tecnológicas y a economistas que las miden. Y empieza a atrapar también una dimensión espiritual que lo está convirtiendo, en opinión de algunos, en la nueva religión del siglo XXI. Una nueva espiritualidad ecológica. El lenguaje mesiánico y los instrumentos casi religiosos que se utilizan rompen los esquemas discursivos y calan en una opinión pública más escéptica ante causas del pasado.
A finales de octubre del año pasado, Al Gore desembarcó en Sevilla para hablar de su movimiento contra el cambio climático, el Proyecto Clima. Gore, de 59 años, se subió al estrado y por enésima vez interpretó con entusiasmo el discurso que viene repitiendo desde hace ya varios años. Ese día, alguien le preguntó: "¿Cómo es usted capaz de repetir lo mismo una y otra vez?" "Porque soy un hombre con un sentido de misión, por eso puedo decir las mismas cosas sin perder la fuerza, la ilusión. Porque llevo un mensaje en el que creo apasionadamente", contestó.
En su afán por llegar al interlocutor, Gore, que es profundamente religioso, usa frases como "A Noé se le dijo que salvase las especies vivas y ello hoy sigue siendo nuestra obligación". Y antes de aleccionar a los embajadores o discípulos que forman parte de su movimiento, 1.700 por todo el planeta, les pide una "conexión espiritual".
"La estructura que Al Gore ha organizado resulta casi religiosa, con discípulos que transmiten la buena nueva, como Jesucristo", reflexiona el biólogo Miguel Delibes de Castro. "Los científicos solemos insistir en que hay que racionalizar los problemas, pero lo cierto es que es más vendible el mensaje emocional, sobre todo si implica a fuerzas superiores a nosotros. Ayuda a que la gente se mueva por algo que debe resultar parecido al sentir de la tribu antes ese dios mágico. A mí no me gusta esta forma de funcionar. Al Gore se considera un hombre con una misión, y yo de Mesías tengo más bien poco. Yo aviso de que algo está pasando y es la sociedad quién debe decidir qué hay que hacer. Sin embargo, soy mucho menos eficaz. Al Gore ha vuelto a demostrar que moviliza mucho más algo parecido a la fe que la racionalidad".
El de Al Gore es el ejemplo más visible, pero no el único. Frases como "Hay que salvar el planeta", "Tenemos una misión", "la culpa es del hombre (¿el pecador?)", "llega el cambio climático" (¿el castigo?), ya no suenan tan raras. "El mensaje ecologista con componentes religiosos ha calado mucho", dice Miguel Ferrer, biólogo y presidente de la Fundación Migres. "Las corrientes ecologistas integristas tienen muchas características comunes con escuelas basadas en creencias religiosas. Cada vez se oye más el discurso según el cual el hombre es el ser malvado que provoca destrucción y debe ser expulsado de los últimos paraísos".
Sin embargo, la conexión entre ecología y religión no resulta tan extraña si tenemos en cuenta el concepto del prójimo, como apunta Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecología y Desarrollo: "Casi todas las religiones tienen en el centro la idea del prójimo. Y si ampliamos el concepto, ¿quién es tu próximo? Hoy sabemos que en un mundo global las consecuencias de lo que hacemos aquí y ahora, afectan a los que están lejos, tanto en el espacio como en el tiempo. Si construimos una presa en un paraje espectacular, nuestros bisnietos y las generaciones venideras no podrán disfrutarlo. No sólo eso, también afectará a otros seres vivos que se están extinguiendo de manera masiva. Visto de este modo, hay una conexión muy clara entre religión y sostenibilidad".
Uno de los 200 embajadores de Al Gore es Juan Negrillo. Se conocieron hace años, durante una de las visitas del candidato frustrado a la presidencia de Estados Unidos a la Campus Party, el evento de entretenimiento electrónico que reúne a más de 8.000 jóvenes en Valencia a finales de julio y del que Negrillo es organizador. Éste recuerda que ya entonces Gore aprovechaba cualquier ocasión, como una cena entre amigos, para ensayar su discurso, el mismo que hace de hilo conductor de su documental Una verdad incómoda. Fue entonces cuando el malagueño se enganchó a la misión del Nobel de la Paz. Preguntado sobre la conexión entre su discurso y el sentir religioso, Negrillo reflexiona: "Todas las religiones hunden sus raíces en la fe, y en ese sentido se puede confundir el mensaje ecologista y de defensa del clima con uno religioso, porque como no podemos tocar, oler, pesar o ver el CO2 y es casi una cuestión de fe en la comunidad científica".
La explicación suena sensata. Aunque también puede que se trate simplemente de una cuestión lingüística, como apunta el filósofo Jesús Mosterín: "Este lenguaje aplicado a la ecología es simplemente metafórico. Frases como el castigo del cambio climático... Son palabras sin sentido literal, como cuando decimos de una chica rubia que tiene los cabellos de oro. Lo que sí es cierto es que la vida es un fenómeno tan raro y fascinante que entiendo que mucha gente piense que es una misión preservarla. Pero no lo es porque nos lo ordene una autoridad externa. Einstein decía que él no creía en un dios, pero que se sentía profundamente religioso porque se sentía identificado con el universo".
El coqueteo entre ecologismo y espiritualidad, no es nuevo. 1966 fue una fecha clave. Ese año se publicó Ciencia y supervivencia, de Barry Commoner, uno de los libros fundacionales de las corrientes ecológicas o ambientales con inspiración más o menos religiosa. "La segunda mitad del siglo XX contempló el auge de múltiples movimientos religiosos, espirituales y espiritistas, caracterizados por ser una mezcla de elementos diversos", explica el filósofo José Antonio Marina. "Uno de ellos prolongó el fervor ecológico de los últimos decenios. Para mí, lo importante son los factores que se unieron en esa espiritualización ecológica. Nació posiblemente del movimiento hippy, de su vuelta a la naturaleza, se unió con un cierto panteísmo, por entonces de moda, que se volvía hacia la Tierra como un ser vivo, con el que se establecía una relación mística. Se admiró la relación con la naturaleza de las antiguas culturas, la Pacha Mama, el respeto de las tribus americanas".
"La hipótesis Gaia, de Lovelock, colaboró, considerando a la Tierra como un ser vivo al que hay que respetar", añade Marina. "Teorías como la Deep Ecology exaltaron el valor del mundo vegetal, hasta el punto de comparar la tala de un bosque con el asesinato de judíos en un campo de concentración. A todo esto, se unió el interés por la ética ecológica, que llamaba la atención sobre la necesidad de cuidar la naturaleza. Y también la influencia de religiones orientales, como un budismo light, que defiende la compasión universal por todos los seres. La espiritualidad ecológica es un cesto hecho con muchos mimbres".
El autor más famoso de estas corrientes es James Lovelock y su libro Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra, en la que desarrolla la idea de que la Tierra es un gran organismo vivo, una idea que tiene algo de religioso porque se basa en una intuición que desborda la razón científica. "Cuando se publicó, a mediados de los setenta, hubo un fuerte rechazo, pero ahora es muy aceptado", dice Jorge Riechmann, profesor de filosofía moral y vicepresidente de Científicos por el Medio Ambiente. "No es tan raro que haya cierto intercambio entre pensamiento religioso y ecológico", continúa. "Todas las grandes religiones comparten un sentimiento de conexión universal con el cosmos, de inmersión con el todo".
Pero, ¿qué piensan los ecologistas de todo esto? La mayoría no ve puntos en común ni le gusta la idea. "Mi sensación es que no existe ninguna conexión entre ecología y religión. El planteamiento es radicalmente diferente y el mensaje mayoritario no es el de que tenemos una misión", dice Yayo Herrero, coordinadora estatal de Ecologistas En Acción.
"No se trata de una cuestión de religiosidad, sino de valores", dice Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España. "Yo me siento parte de un movimiento social, ciudadano, que trata de introducir en nuestra escala de valores cosas que no se tenían en consideración, como el respeto al planeta, y que debe formar parte del conjunto de valores en los que nos movemos. Y esos valores se encuentran tanto en una persona laica como en una religiosa. No son incompatibles. Hay una cierta utilización torticera del lenguaje en todo esto y mucho en el sentido peyorativo, cuando la auténtica realidad es que si a algo le rinde pleitesía la sociedad es al consumismo y al petróleo".
Este mismo argumento también viene a la cabeza de Herrero: "El crecimiento económico sí que se ha convertido en una religión. La sociedad occidental y en el proceso de la globalización, la finalidad que ha adquirido casi tintes religiosos es la obtención de beneficios económicos a costa de casi todo"
Lo curioso del debate es que, con contadas excepciones, las grandes religiones no han prestado apenas atención a la ecología. "Es llamativo, pero no hay una postura oficial contundente", apunta Miguel Ferrer. "Para la religión católica la familia parece estar mucho más en riesgo que el propio planeta". Puede que a partir de ahora esto cambie. En un hecho sin precedentes, durante el tradicional mensaje de Navidad, pronunciado desde el balcón central de la basílica de San Pedro del Vaticano, el papa Ratzinger hizo una discreta alusión al problema del cambio climático. Dijo: "En el mundo crece cada vez más el número de emigrantes, refugiados y deportados, también por causa de frecuentes calamidades naturales, como consecuencia a veces de preocupantes desequilibrios ambientales".
Preocupantes desequilibrios ambientales. Toda una novedad dentro de los habituales discursos papales. Como también lo es el hecho de que el Vaticano haya decidido plantar un bosque en Hungría para compensar o neutralizar sus emisiones de CO2, al igual que muchas grandes empresas. Tanto unos como otros, ¿lo hacen movidos por un sentimiento auténtico de respeto al planeta o como una forma de publicidad?
Juan Negrillo insiste en que, aunque no se puede confundir ecología con religión, tampoco se debe dejar de lado el trasfondo filosófico que subyace detrás de los cambios que deberíamos afrontar para frenar el calentamiento del planeta. Para apoyar su argumento, Negrillo pone de ejemplo un relato que tiene toques de fábula: "Un día, un científico del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (formado por más de 2.000 expertos) me contó una historia que me parece que viene muy al caso. Me dijo que cuando el panel empezó a reunirse, hace ya unos 20 años, había en el grupo un anciano científico japonés que en una de las reuniones intervino y dijo 'los científicos hemos constatado que existe un problema de emisiones, pero no lo podemos resolver. Puesto que el CO2 lo producen las máquinas, tendremos que llamar a los ingenieros. Estos, a su vez, dirán que existe la tecnología necesaria para solucionar el problema, pero que cuesta dinero, así que se llamará a los economistas. Los economistas harán sus cálculos y dirán que, para conseguirlo, habrá que cambiar nuestro actual modelo social basado en el transporte, el derroche energético... así que se llamará a los sociólogos. Éstos, a su vez, dirán que es un problema de escala de valores que ellos no pueden resolver, así que se acudirá a los filósofos para que nos digan qué valores deberíamos poner nuestro empeño e interés".
Muchos de los puntos que anunciaba este anciano sabio se han ido cumpliendo. Los ingenieros llevan años estudiando alternativas. En 2006, el economista Nicholas Stern calculó el impacto del calentamiento global sobre la economía mundial. Que nuestro modelo social falla, ya lo hemos asumido. Puede que le esté llegando al turno a los cuestionamientos filosóficos, y de ahí que ecología y espiritualidad parezcan ahora más cerca que nunca.
Fuente: El País
Autor: David G.
14 de Febrero de 2008
El lenguaje mesiánico cala y ha convertido la lucha contra el calentamiento en un credo
Interesante reportaje sobre el cambio climático que publica El País:Cambio climático: ¿la nueva religión?
El cambio climático ha movilizado a científicos que lo estudian, a ingenieros que buscan soluciones tecnológicas y a economistas que las miden. Y empieza a atrapar también una dimensión espiritual que lo está convirtiendo, en opinión de algunos, en la nueva religión del siglo XXI. Una nueva espiritualidad ecológica. El lenguaje mesiánico y los instrumentos casi religiosos que se utilizan rompen los esquemas discursivos y calan en una opinión pública más escéptica ante causas del pasado.
A finales de octubre del año pasado, Al Gore desembarcó en Sevilla para hablar de su movimiento contra el cambio climático, el Proyecto Clima. Gore, de 59 años, se subió al estrado y por enésima vez interpretó con entusiasmo el discurso que viene repitiendo desde hace ya varios años. Ese día, alguien le preguntó: "¿Cómo es usted capaz de repetir lo mismo una y otra vez?" "Porque soy un hombre con un sentido de misión, por eso puedo decir las mismas cosas sin perder la fuerza, la ilusión. Porque llevo un mensaje en el que creo apasionadamente", contestó.
En su afán por llegar al interlocutor, Gore, que es profundamente religioso, usa frases como "A Noé se le dijo que salvase las especies vivas y ello hoy sigue siendo nuestra obligación". Y antes de aleccionar a los embajadores o discípulos que forman parte de su movimiento, 1.700 por todo el planeta, les pide una "conexión espiritual".
"La estructura que Al Gore ha organizado resulta casi religiosa, con discípulos que transmiten la buena nueva, como Jesucristo", reflexiona el biólogo Miguel Delibes de Castro. "Los científicos solemos insistir en que hay que racionalizar los problemas, pero lo cierto es que es más vendible el mensaje emocional, sobre todo si implica a fuerzas superiores a nosotros. Ayuda a que la gente se mueva por algo que debe resultar parecido al sentir de la tribu antes ese dios mágico. A mí no me gusta esta forma de funcionar. Al Gore se considera un hombre con una misión, y yo de Mesías tengo más bien poco. Yo aviso de que algo está pasando y es la sociedad quién debe decidir qué hay que hacer. Sin embargo, soy mucho menos eficaz. Al Gore ha vuelto a demostrar que moviliza mucho más algo parecido a la fe que la racionalidad".
El de Al Gore es el ejemplo más visible, pero no el único. Frases como "Hay que salvar el planeta", "Tenemos una misión", "la culpa es del hombre (¿el pecador?)", "llega el cambio climático" (¿el castigo?), ya no suenan tan raras. "El mensaje ecologista con componentes religiosos ha calado mucho", dice Miguel Ferrer, biólogo y presidente de la Fundación Migres. "Las corrientes ecologistas integristas tienen muchas características comunes con escuelas basadas en creencias religiosas. Cada vez se oye más el discurso según el cual el hombre es el ser malvado que provoca destrucción y debe ser expulsado de los últimos paraísos".
Sin embargo, la conexión entre ecología y religión no resulta tan extraña si tenemos en cuenta el concepto del prójimo, como apunta Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecología y Desarrollo: "Casi todas las religiones tienen en el centro la idea del prójimo. Y si ampliamos el concepto, ¿quién es tu próximo? Hoy sabemos que en un mundo global las consecuencias de lo que hacemos aquí y ahora, afectan a los que están lejos, tanto en el espacio como en el tiempo. Si construimos una presa en un paraje espectacular, nuestros bisnietos y las generaciones venideras no podrán disfrutarlo. No sólo eso, también afectará a otros seres vivos que se están extinguiendo de manera masiva. Visto de este modo, hay una conexión muy clara entre religión y sostenibilidad".
Uno de los 200 embajadores de Al Gore es Juan Negrillo. Se conocieron hace años, durante una de las visitas del candidato frustrado a la presidencia de Estados Unidos a la Campus Party, el evento de entretenimiento electrónico que reúne a más de 8.000 jóvenes en Valencia a finales de julio y del que Negrillo es organizador. Éste recuerda que ya entonces Gore aprovechaba cualquier ocasión, como una cena entre amigos, para ensayar su discurso, el mismo que hace de hilo conductor de su documental Una verdad incómoda. Fue entonces cuando el malagueño se enganchó a la misión del Nobel de la Paz. Preguntado sobre la conexión entre su discurso y el sentir religioso, Negrillo reflexiona: "Todas las religiones hunden sus raíces en la fe, y en ese sentido se puede confundir el mensaje ecologista y de defensa del clima con uno religioso, porque como no podemos tocar, oler, pesar o ver el CO2 y es casi una cuestión de fe en la comunidad científica".
La explicación suena sensata. Aunque también puede que se trate simplemente de una cuestión lingüística, como apunta el filósofo Jesús Mosterín: "Este lenguaje aplicado a la ecología es simplemente metafórico. Frases como el castigo del cambio climático... Son palabras sin sentido literal, como cuando decimos de una chica rubia que tiene los cabellos de oro. Lo que sí es cierto es que la vida es un fenómeno tan raro y fascinante que entiendo que mucha gente piense que es una misión preservarla. Pero no lo es porque nos lo ordene una autoridad externa. Einstein decía que él no creía en un dios, pero que se sentía profundamente religioso porque se sentía identificado con el universo".
El coqueteo entre ecologismo y espiritualidad, no es nuevo. 1966 fue una fecha clave. Ese año se publicó Ciencia y supervivencia, de Barry Commoner, uno de los libros fundacionales de las corrientes ecológicas o ambientales con inspiración más o menos religiosa. "La segunda mitad del siglo XX contempló el auge de múltiples movimientos religiosos, espirituales y espiritistas, caracterizados por ser una mezcla de elementos diversos", explica el filósofo José Antonio Marina. "Uno de ellos prolongó el fervor ecológico de los últimos decenios. Para mí, lo importante son los factores que se unieron en esa espiritualización ecológica. Nació posiblemente del movimiento hippy, de su vuelta a la naturaleza, se unió con un cierto panteísmo, por entonces de moda, que se volvía hacia la Tierra como un ser vivo, con el que se establecía una relación mística. Se admiró la relación con la naturaleza de las antiguas culturas, la Pacha Mama, el respeto de las tribus americanas".
"La hipótesis Gaia, de Lovelock, colaboró, considerando a la Tierra como un ser vivo al que hay que respetar", añade Marina. "Teorías como la Deep Ecology exaltaron el valor del mundo vegetal, hasta el punto de comparar la tala de un bosque con el asesinato de judíos en un campo de concentración. A todo esto, se unió el interés por la ética ecológica, que llamaba la atención sobre la necesidad de cuidar la naturaleza. Y también la influencia de religiones orientales, como un budismo light, que defiende la compasión universal por todos los seres. La espiritualidad ecológica es un cesto hecho con muchos mimbres".
El autor más famoso de estas corrientes es James Lovelock y su libro Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra, en la que desarrolla la idea de que la Tierra es un gran organismo vivo, una idea que tiene algo de religioso porque se basa en una intuición que desborda la razón científica. "Cuando se publicó, a mediados de los setenta, hubo un fuerte rechazo, pero ahora es muy aceptado", dice Jorge Riechmann, profesor de filosofía moral y vicepresidente de Científicos por el Medio Ambiente. "No es tan raro que haya cierto intercambio entre pensamiento religioso y ecológico", continúa. "Todas las grandes religiones comparten un sentimiento de conexión universal con el cosmos, de inmersión con el todo".
Pero, ¿qué piensan los ecologistas de todo esto? La mayoría no ve puntos en común ni le gusta la idea. "Mi sensación es que no existe ninguna conexión entre ecología y religión. El planteamiento es radicalmente diferente y el mensaje mayoritario no es el de que tenemos una misión", dice Yayo Herrero, coordinadora estatal de Ecologistas En Acción.
"No se trata de una cuestión de religiosidad, sino de valores", dice Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España. "Yo me siento parte de un movimiento social, ciudadano, que trata de introducir en nuestra escala de valores cosas que no se tenían en consideración, como el respeto al planeta, y que debe formar parte del conjunto de valores en los que nos movemos. Y esos valores se encuentran tanto en una persona laica como en una religiosa. No son incompatibles. Hay una cierta utilización torticera del lenguaje en todo esto y mucho en el sentido peyorativo, cuando la auténtica realidad es que si a algo le rinde pleitesía la sociedad es al consumismo y al petróleo".
Este mismo argumento también viene a la cabeza de Herrero: "El crecimiento económico sí que se ha convertido en una religión. La sociedad occidental y en el proceso de la globalización, la finalidad que ha adquirido casi tintes religiosos es la obtención de beneficios económicos a costa de casi todo"
Lo curioso del debate es que, con contadas excepciones, las grandes religiones no han prestado apenas atención a la ecología. "Es llamativo, pero no hay una postura oficial contundente", apunta Miguel Ferrer. "Para la religión católica la familia parece estar mucho más en riesgo que el propio planeta". Puede que a partir de ahora esto cambie. En un hecho sin precedentes, durante el tradicional mensaje de Navidad, pronunciado desde el balcón central de la basílica de San Pedro del Vaticano, el papa Ratzinger hizo una discreta alusión al problema del cambio climático. Dijo: "En el mundo crece cada vez más el número de emigrantes, refugiados y deportados, también por causa de frecuentes calamidades naturales, como consecuencia a veces de preocupantes desequilibrios ambientales".
Preocupantes desequilibrios ambientales. Toda una novedad dentro de los habituales discursos papales. Como también lo es el hecho de que el Vaticano haya decidido plantar un bosque en Hungría para compensar o neutralizar sus emisiones de CO2, al igual que muchas grandes empresas. Tanto unos como otros, ¿lo hacen movidos por un sentimiento auténtico de respeto al planeta o como una forma de publicidad?
Juan Negrillo insiste en que, aunque no se puede confundir ecología con religión, tampoco se debe dejar de lado el trasfondo filosófico que subyace detrás de los cambios que deberíamos afrontar para frenar el calentamiento del planeta. Para apoyar su argumento, Negrillo pone de ejemplo un relato que tiene toques de fábula: "Un día, un científico del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (formado por más de 2.000 expertos) me contó una historia que me parece que viene muy al caso. Me dijo que cuando el panel empezó a reunirse, hace ya unos 20 años, había en el grupo un anciano científico japonés que en una de las reuniones intervino y dijo 'los científicos hemos constatado que existe un problema de emisiones, pero no lo podemos resolver. Puesto que el CO2 lo producen las máquinas, tendremos que llamar a los ingenieros. Estos, a su vez, dirán que existe la tecnología necesaria para solucionar el problema, pero que cuesta dinero, así que se llamará a los economistas. Los economistas harán sus cálculos y dirán que, para conseguirlo, habrá que cambiar nuestro actual modelo social basado en el transporte, el derroche energético... así que se llamará a los sociólogos. Éstos, a su vez, dirán que es un problema de escala de valores que ellos no pueden resolver, así que se acudirá a los filósofos para que nos digan qué valores deberíamos poner nuestro empeño e interés".
Muchos de los puntos que anunciaba este anciano sabio se han ido cumpliendo. Los ingenieros llevan años estudiando alternativas. En 2006, el economista Nicholas Stern calculó el impacto del calentamiento global sobre la economía mundial. Que nuestro modelo social falla, ya lo hemos asumido. Puede que le esté llegando al turno a los cuestionamientos filosóficos, y de ahí que ecología y espiritualidad parezcan ahora más cerca que nunca.
Fuente: El País
Autor: David G.
14 de Febrero de 2008
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